Preparando comunidad y crecimiento en Momentum Coffee

Cuando el mundo se detuvo en 2020, Nikki Bravo y su marido, Tracy Powell, estaban preparando algo nuevo, y de forma literal. Su idea para Momentum Coffee juntaba buen café, un propósito de fondo y la determinación de salir adelante a pesar de unas dificultades sin precedentes. Lo que empezó como un salto de fe en plena pandemia se ha convertido en un punto de encuentro para el barrio y en un negocio con impulso digital de su lado.
Para Nikki, el impulso venía de querer construir algo con sentido junto a Tracy y su hija Krystal, un negocio que reflejara los valores de su familia y el tipo de huella que querían dejar juntos.
Momentum Coffee tiene además el mérito de ser la primera cafetería de propiedad y gestión negra en Millennium Park, un hito que refleja su compromiso con la representación y con la presencia comunitaria en uno de los lugares más emblemáticos de Chicago.
La historia de una cafetería de barrio en cifras
Montar un negocio en tiempos de incertidumbre
Mayo de 2020 fue un momento difícil para buena parte del mundo, pero también fue una oportunidad para Nikki Bravo y Tracy Powell, que aprovecharon la ocasión para abrir una cafetería distinta. Momentum Coffee no era solo un sitio para tomarse un café con leche: era la primera cafetería de la pareja y su segundo espacio de coworking, pensado para ser un auténtico punto de encuentro.
La parte de coworking llegó de forma natural. Tracy propuso juntar su siguiente cafetería con su segundo espacio de coworking. El café traería tráfico diario, el coworking crearía comunidad y, juntos, formarían un lugar común maravilloso de personas y recursos.
Su idea iba más allá del café desde el primer día: centrándose en abrir en barrios con pocos recursos, querían llevar café, té y comida de calidad a zonas que negocios parecidos suelen pasar por alto, y crear a la vez espacios donde la gente pudiera reunirse y conectar.
Lanzar un pequeño negocio en los primeros meses de la pandemia significaba equilibrar valentía e incertidumbre. Nikki recuerda esa sensación de adentrarse en lo desconocido.
“Empezar Momentum Coffee durante la pandemia no se parecía a nada de lo que habíamos hecho antes. Era un proyecto nuevo y había muchísimas cosas que no sabíamos”, cuenta. “Queríamos crear espacios pensados para nuestra comunidad, incluso en un momento en el que conectar era difícil.”

“Con raíces en la comunidad y movidos por el café” se convirtió no solo en el lema de su cafetería, sino también en la columna vertebral de su proyecto más importante. Reflejaba el compromiso de la pareja con algo más que la cafeína: querían apoyar la economía local, crear empleo y ofrecer un espacio acogedor donde la gente pudiera reunirse con seguridad. Esa misión se extiende hoy a colaboraciones con organizaciones como BUILD Chicago, con las que trabajan para invertir en comunidades con pocos recursos, mejorar el acceso a la alimentación y aportar conocimiento y oportunidades que ayuden a que las economías locales prosperen.
El reto de hacerse visible
La idea se estaba convirtiendo en realidad; el plan estaba sobre la mesa. Sin embargo, como en muchos pequeños negocios, el primer reto no era el producto en sí, sino conseguir que la gente se fijara en él. Entre buscar proveedores de café, contratar personal y llevar el día a día, Nikki y Tracy se toparon enseguida con una realidad: montar una cafetería con propósito no bastaba si los clientes no la encontraban. El marketing estaba resultando ser la cuesta más empinada.
“Después de los primeros meses nos dimos cuenta de que darnos a conocer era la parte más difícil”, recuerda Nikki.
“Ni sabíamos lo que no sabíamos cuando se trataba de marketing. Teníamos una web, pero la gestionaba mi marido y era difícil estar al día con las actualizaciones y con todo lo demás que el negocio necesitaba.”

La pareja sabía que necesitaba una solución mejor, una que no se comiera el tiempo que necesitaban para tostar, formar al equipo y atender a los clientes en persona. Por entonces también estaban creciendo más allá de su primera cafetería, hasta llegar a cinco locales en Chicago, entre ellos North Lawndale, Englewood, Garfield Park y Millennium Park, y llevar su experiencia de café con comunidad a más barrios.
Nikki señala dos hitos que les confirmaron que iban por buen camino: la invitación a colaborar en Millennium Park y, más tarde, en el local de Austin. Esas oportunidades validaron la marca y demostraron que la gente no solo compraba café, sino que conectaba con su propósito.
Encontrar un socio digital en UENI
En un mar enorme de contenido en redes sociales, el giro llegó en forma de anuncio. Nikki vio aparecer UENI mientras miraba el móvil y, intrigada por el mensaje, hizo clic en el enlace. Ese clic cambió la forma en que Momentum Coffee se conectaba con el mundo.
“UENI hizo que montar nuestra web fuera facilísimo, mucho más fácil de lo que pensaba. Decían que podía estar en 7 días, y así fue, quizá incluso menos”, dice Nikki. “Ver nuestra web publicada me hizo sentir orgullosa. Tu negocio es como tu bebé y quieres que tu bebé se presente bien ante el mundo.”
Para la pareja, el cambio no fue solo estético. UENI eliminó las barreras técnicas que los frenaban. No hubo que programar ni pasar noches en vela tomando café de más solo para entender cómo se construye una web. En su lugar, tuvieron un sitio profesional y cuidado listo para que los clientes lo recorrieran.
Nikki recuerda que la primera oleada de clientes que llegaron por internet se sintió como verdadero impulso. Ya no era solo gente que pasaba por delante de la cafetería: había personas buscando, encontrándolos y eligiéndolos, y eso dejó claro que estaban construyendo algo con más alcance.

Las reuniones mensuales fueron otro cambio decisivo. En lugar de ir por su cuenta, Nikki y Tracy tenían un equipo dedicado que les ayudaba a mantener la web al día, revisar el rendimiento y añadir funciones nuevas a medida que el negocio evolucionaba. Para Momentum Coffee, UENI se convirtió en un compañero de equipo entre bastidores, siempre listo para ayudar a conectar y comunicar.

Crecer más allá de la cafetería
Una vez en marcha la web, Momentum Coffee tuvo por fin una puerta de entrada digital, y la gente empezó a cruzarla. La web se convirtió además en una plataforma para iniciativas comunitarias. En 2024, Momentum Coffee puso en marcha un programa de incubación de proyectos gastronómicos, con talleres, mentoría e incluso oportunidades de financiación para ayudar a futuros emprendedores del sector con licencias, permisos y plan de negocio.
Le preguntaron a UENI si era posible añadir un formulario de solicitud a su web.
“Como en casi todo lo que hemos pedido a UENI, la respuesta fue sí”, dice Nikki. “Pronto la gente pudo entrar en nuestra web, leer sobre el programa y solicitarlo ahí mismo.
Nos facilitó todo el proceso, a nosotros y a quienes se apuntaban.”
La incubadora está abierta a propósito a todo tipo de negocios de alimentación, no solo de café, y ofrece a los participantes la posibilidad de vender sus productos en los locales de Momentum Coffee y probarlos con un público más amplio que sus amigos y su familia.

Mientras tanto, la cafetería seguía creciendo. Momentum Coffee empezó a tostar sus propios granos en el local, con lo que ofrecía cafés más frescos y creaba nuevas oportunidades de formación para su equipo. Cápsulas de café, granos para llevar y otros productos empezaron a aparecer en internet y en tienda, ampliando el negocio más allá de su punto de partida.
Su Kinetic Blend, por ejemplo, pone el foco en mujeres agricultoras de Tanzania a través del proyecto Usawa Kahawa. Al contar las historias que hay detrás de los granos, los clientes no solo disfrutan de una taza de café: conectan con una misión de equidad y empoderamiento. Bebidas de temporada muy populares, como su latte de mantequilla de manzana y caramelo, muestran su creatividad, mientras que las colaboraciones con panaderías de mujeres y de minorías llevan bollería única a sus mostradores.
Mirar adelante con confianza
Hoy Momentum Coffee es mucho más que una cafetería: es una fuerza local para el desarrollo de la comunidad y un ejemplo de empoderamiento digital para pequeños negocios. Nikki dice que el corazón de su misión es sencillo: el café es el producto, pero las personas son el propósito. Esa filosofía sigue marcando cada decisión, desde ampliar los productos de tienda hasta reforzar su papel como punto de encuentro.
La entrevista en directo de Nikki y Tracy en el programa Daytime Chicago de WGN-TV resumió el corazón de su misión: usar el café como una fuerza para el bien, invertir en el acceso a la alimentación y compartir lo que saben para quitar barreras a otros emprendedores. De cara al futuro, Nikki y Tracy quieren ampliar su oferta de productos y profundizar en su impacto en la comunidad. La web que antes les preocupaba se ha convertido en una pieza central de ese plan, porque les permite compartir su misión, conectar con clientes nuevos y apoyar iniciativas que van más allá del café.
“Recomendaría UENI a otros pequeños negocios sin dudarlo”, dice Nikki.
“En esos primeros años quieres dedicar tu tiempo a tus números, a tu equipo, a tu comunidad, no a averiguar cómo se construye una web. UENI ha sido un socio de verdad, apoyándonos en cada paso.”